Bandoleros y matones

Publicado en septiembre 08, 2011 con Sin Comentarios

La proximidad de los montes con sus refugios intrincados, así como el relativo bienestar de que ha gozado siempre nuestro pueblo, ha dado pie para que se albergaran con frecuencia en sus proximidades un gran número de fascinerosos.

En 1648 degollaron en la misma Valencia a un caballero llamado Garrigues, de Carcaixent, que era amigo y encubridor de bandoleros, por lo que se llamaba “lo princep dels bandolers”.

En 1 de Agosto de 1661 mataron estos, en nuestra población, a un hermano de Mn. Lluer, y el 15 de Noviembre, que quisieron los de Alzira sacar al matador de la prisión, a consecuencia del tumulto que se produjo, mataron a un hombre de esta localidad y otro de Carcaixent, así como también hirieron al lugarteniente de Cogullada.

En 1662, un tal Noguera mató de un trabucazo a Diego Vayá, y al día siguiente de esta muerte fue también muerto el tal Noguera.

En el mismo año, estando Pons esperando a otro, llamado Borrás, para matarle cerca de su casa, pasó un tal Llovet y suscitando una discusión por el robo de unas gallinas le disparó la carabina y comenzó a correr para ocultarse en la Iglesia de Cogullada. Fue apresado y llevado a Valencia y con su padre, Gerónimo Pons, acompañado de las personas mas distinguidas de Carcaixent, declaró en perjuicio de su hijo dando noticia de otros delitos y muertes.

Durante el siglo XVII y XVIII, el Valle de Aguas Vivas se convirtió en nido de ladrones y bandoleros, habiendo de sufrir sus religiosos no pocas tropelías.

En el siglo XIX, era la cuadrilla de bandoleros mas notable de nuestro término era la de Camilo Seguí y mas tarde de “Pepet el de la casa de Bonastre”. En 1875 estaban asentados en el Pla de Rafelguaraf acomodándose sucesivamente en las “Casas del Segonero”, de Bonastre y Noguera, y ejercitándose en el tiro al blanco en la primera. Por rivalidades entre Pepet y Camilo, que actuaba como jefe, el primero mató al segundo y lo llevó arrastras al “Pinar de los Frailes”, donde lo enterró. Se puso de jefe Pepet que pronto dió muestras de gran fiereza, pues habiéndole denunciado un tabernero de Rafelguaraf, tomó horrible venganza. Entró una noche en su taberna y despues de asesinarle, mató tambien a su mujer, a sus hijos, al perro, al gato y a todos los animales de la casa, solo pudo salvarse una niña que, horrorizada, se ocultó bajo el mostrador. Temiendo los de la partida al jefe, por sus malas entrañan, no tardaron mucho en matarle y tras él fueron matándose unos a otros.

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